Análisis del sistema de la lanza secundaria
En las acerías nacionales, más del 98 % de los sistemas de sonda secundaria siguen siendo de importación. Las razones principales son dos: en primer lugar, la complejidad de los equipos electromecánicos de la sonda secundaria; estos equipos deben garantizar la automatización mecánica de una serie de procesos —como el montaje de la sonda, la toma de muestras en el horno, la salida del acero y el desmontaje—, lo que, debido al elevado número de movimientos y a los exigentes requisitos de precisión de control, implica un grado de dificultad relativamente alto en su diseño y fabricación. En segundo lugar, el propósito de utilizar la sonda secundaria es proporcionar al modelo de control información oportuna y precisa sobre la composición del acero fundido, permitiendo que dicho modelo regule el proceso de afinación y alcance los objetivos establecidos para el acero final, con el fin de lograr resultados tecnológicamente avanzados y económicamente más rentables. El modelo de afinación constituye una tecnología clave que integra conceptos de proceso de vanguardia y el software necesario para su implementación; para obtener mejores resultados en la producción siderúrgica, un modelo bien fundamentado resulta esencial.
Con el florecimiento de la producción siderúrgica en nuestro país, además de mantener un liderazgo mundial ininterrumpido en cuanto a volumen de producción, también ha ido aumentando la tasa de nacionalización de los aceros especiales. El grado de automatización en la fabricación del acero ha avanzado considerablemente; Baosteel y WISCO han alcanzado sucesivamente el nivel de “fundición con un solo botón”. Por ejemplo, el modelo de fundición desarrollado de forma autónoma por Baosteel ya se encuentra plenamente implantado y aplicado; la nacionalización de dicho modelo se ha convertido en una realidad. Asimismo, la nacionalización de los equipos electromecánicos de las lanzas secundarias también avanza a gran velocidad.
Los sistemas de sonda secundaria de la acería Shougang Qian’an y de la acería Xinyu, en la provincia de Jiangxi, ya han sido nacionalizados. El sistema de sonda secundaria de desplazamiento horizontal desarrollado por la empresa de ingeniería y tecnología de Baosteel se ha aplicado con éxito en la segunda acería de la Compañía de Acero Bayi, en la región de Xinjiang. En el país aún persisten numerosas acerías que recurren a la toma manual de muestras y a la medición de temperatura, sin contar con un equipo de sonda secundaria adecuado; por ello, los sistemas de sonda secundaria de desplazamiento horizontal presentan un gran potencial de mercado. Para evaluar la calidad del nivel tecnológico de los equipos electromecánicos de las sondas secundarias, lo fundamental es analizar la estabilidad operativa del equipo, la tasa de éxito en la instalación de las sondas y el ciclo de funcionamiento de la sonda. Desde el punto de vista de la estabilidad operativa y de la tasa de éxito en la instalación de las sondas, al comparar la sonda secundaria de desplazamiento horizontal desarrollada por Baosteel con los distintos tipos de sondas de empresas extranjeras, se observa que las sondas nacionales han alcanzado o incluso superado a sus homólogas importadas. Según los resultados de las pruebas realizadas in situ, la tasa de fallos del equipo es inferior al 1 %, mientras que la tasa de éxito en la instalación de las sondas supera el 99 %.
Además, el ciclo de trabajo de la lanza auxiliar depende del modo de disposición de la misma, y este a su vez está condicionado por las características de la planta y las condiciones de proceso; por ello, no resulta adecuado establecer comparaciones razonables. Sin embargo, siguiendo el principio de que la posición de montaje y desmontaje de la sonda no coincide con la posición de entrada al horno, al comparar la lanza auxiliar rotatoria importada con la de desplazamiento horizontal de fabricación nacional, se observa que ambos presentan ciclos de trabajo similares. En cuanto a los costos, el equipo nacional representa apenas entre un tercio y una cuarta parte del precio del equipamiento importado, lo que confiere a la lanza auxiliar de producción nacional una ventaja integral significativamente mayor.